Debes observar el rostro mismo sin maquillaje y con la cara lavada (iluminación natural del cliente ).
Fijarse si su piel tiende hacia el amarillo, verdoso o el dorado. Si este es su caso tiene un tono de piel cálida. Si por el contrario tiende hacia el rosa, rojizo o blanco, es un tono frío.
Una vez sabemos cual es el tono de piel, tenemos la mitad del camino hecho. Si el tono es frío –> invierno, verano. Si es cálido –>primavera, otoño.
- No solo tenemos que tener en cuenta el estilo de ropa que nos gusta sino lo que nos favorece.
- varios factores:
- En primer lugar: conocer nuestra morfología, que prendas nos van a sentar mejor.
- Dependiendo de nuestra figura, conseguir las mejores resultados.
- Dependiendo de nuestro tono de cabello, para potenciar rasgos y resaltar belleza.
- No debemos comprar si no lo vamos a utilizar.